Seguramente, si alguien nos preguntase en este momento que es bailar le responderíamos que se trata de mover el cuerpo al ritmo de una música que suena en el ambiente, y que es una acción que se suele realizar cuando estamos en una fiesta o discoteca, en alguna celebración, o en algún espectáculo.

Sin embargo, pocas personas caerán en la cuenta de que el baile también puede ser un deporte, reconocido como tal, que cuenta con numerosas federaciones a niveles nacional e internacional, en incluso ostenta la categoría de deporte olímpico.

Se trata, en este caso, de un evento social llevado al mundo del deporte, en el cual, como en cualquier estilo baile y en cualquier deporte, se deben seguir unas reglas y pautas para su correcto desempeño.

¿Cuándo surge el baile deportivo?

El acto de bailar siempre ha estado ligado a eventos sociales o culturales en todas las civilizaciones que han existido a lo largo de la historia.

Bailes de honor, bailes de celebración o bailes de entretenimiento para los antiguos reyes han estado presentes a lo largo de los siglos, e incluso hoy en día perduran estas tradiciones, como podemos comprobar en las bodas, graduaciones o banquetes.

Estos son los que se conocen como bailes de salón.

Sin embargo, conforme más nos acercamos a la época actual, más cambios se notan a nivel social, especialmente en lo que a crear “productos” se refiere, ya que constantemente estamos siendo testigos de la aparición de nuevas tecnologías, nuevos nichos de mercado, o nuevos estilos de música, por poner algunos ejemplos representativos.

Y en el mundo deporte no va a ser de otra manera, ya que a principios del siglo XX es cuando empezó a surgir la competitividad en el mundo del baile en forma de concursos.

Las primeras competiciones están datadas alrededor del año 1907, en Francia, las cuales no consistían en más que simples concursos promocionados por el empresario y bailarín Camile de Rhynal.

Un par de años más tarde, en 1909, este empresario organiza en París lo que pretende ser un campeonato mundial de baile de salón, solo que no cuenta con ningún tipo de categorías para separar a profesionales de aficionados, ni tampoco existía un reglamento en el que basarse para evaluar a los participantes.

 Es en el año 1922, en Londres, donde se celebra el que se considera el primer campeonato del mundo de baile de salón, con categorías profesional y amateur, y una reglamentación a seguir. Este campeonato estaba formado por los bailes de la categoría llamada estándar

Es en la década de los 50 y 60 cuando empiezan a consolidarse las diferentes asociaciones y comités pertenecientes a este ámbito, organizando diferentes eventos y competiciones, y, de esta manera, definiéndose poco a poco los estilos y reglas que lo compondrán hasta que, finalmente, en el año 1997 fue reconocido por el Comité Olímpico Internacional como deporte olímpico; y en el año 2006 como modalidad deportiva por el Consejo Superior de Deportes español.

En el año 1959 es cuando se incorpora a las competiciones de baile, la categoría de bailes latinos.

Fue en las olimpiadas de Sídney 2000 donde se hizo una pequeña demostración al público de lo que es este deporte, pero que pese a haber sido reconocido como deporte olímpico, aún no forma parte del programa de unas olimpiadas.

El baile deportivo cuenta con diferentes federaciones en todo el mundo, entre las que cabe destacar:

  • Federación Internacional de Baile Deportivo (WDSF), a nivel amateur.
  • Consejo Mundial de Baile y Baile Deportivo (WD&DSC) a nivel profesional.
  • Organización Internacional de Baile (IDO)
  • Federación Española de Baile Deportivo (FEBD)
  • Federaciones españolas autonómicas Catalana, Valenciana, Balear, Extremeña y Aragonesa.

¿Qué aptitudes deberá tener alguien que desee practicar el baile deportivo?

En principio, cualquier persona que lo desee puede iniciarse en el baile deportivo y practicarlo a un mayor o menor nivel; sin embargo, existen algunas características con las que va a resultar conveniente contar si se quiere practicar esta actividad a un gran nivel. Entre ellas destacamos:

  • Tener buena forma física, algo que incluye también un fondo o resistencia para poder soportar las sesiones de baile.
  • Tener agilidad y buena coordinación de movimientos.
  • Saber moverse con gracia y soltura.
  • Saber adaptarse al seguimiento de unas normas establecidas.
  • Saber trabajar en equipo.

Fuera de estas características, el baile deportivo no entiende de edad y, aunque no contemos con alguna de ellas, nada nos impedirá practicar este tipo de baile por gusto o entretenimiento. Además, debemos tener presente que nadie nace enseñado, así que el desarrollo de todas y cada una de estas habilidades puede suponer una motivación para ir mejorando con el paso del tiempo hasta alcanzar un nivel de baile envidiable.

¿Qué características tiene el baile deportivo?

Si hasta el momento no habíamos oído hablar de este tipo de baile, podemos pensar que se trata de un estilo único, cuando en realidad no es así. De la misma forma que dentro de un deporte pueden existir diferentes modalidades o variantes, en el baile deportivo va a ocurrir lo mismo ya que consta de tres estilos, dentro de los cuales encontramos, a su vez, diferentes bailes.

Estilo Estándar

Nos encontramos en la categoría más clásica y elegante dentro del baile deportivo. Es lo que viene siendo la conversión en deporte, competición y disciplina, de los bailes clásicos de salón tradicionales.

Se trata de bailes clásicos y tradicionales, de estilo sobrio, elegante, y cuya indumentaria se encuentra acorde a estas características: traje para los hombres, y elegantes vestidos de largas faldas para las mujeres, faldas que se moverán en cada movimiento al compás de los pasos efectuados.

El estilo estándar se compone de cinco bailes:

Vals inglés

Aparecido durante las primeras décadas del siglo XX, coincidiendo con la etapa de la 1ª guerra mundial, el vals inglés pretende aportar más lentitud en los movimientos respecto al entonces, tradicional vals vienés.

Y, pese a su nombre, su origen no se sitúa en Inglaterra, sino en la ciudad de Boston, Estados Unidos.

El vals inglés se baila en pareja, enfrentados ambos, con un paso básico de paso-al lado-cerrar. Los movimientos que se efectúan son ondulatorios, elegantes y lentos.

Tango europeo

El tango “tradicional” es un baile surgido en Argentina en el siglo XIX, sin embargo, el tango que se baila en las competiciones de baile deportivo es algo distinto de este primer baile.

El tango europeo aparece en Francia, donde tras haberse extendido por todo el país, empezó a mostrar más popularidad en el resto de Europa.

Es un baile en el que se realizan pasos largos, se efectúan vueltas, se realizan rápidos giros de cabeza y, en definitiva, es algo menos marcado que el tango argentino tradicional.

Vals vienés

Como ya hemos comentado unos párrafos más arriba, se trata del vals tradicional, más rápido y movido que el vals inglés al que dio lugar. En este caso su nombre sí que indica su origen, ya que aparece en el Tirol austríaco sobre el siglo XII.

Es un baile elegante que combina pasos largos con pasos cortos, de manera que se forma un paso principal largo-corto-corto, y que se baila en pareja frente a frente.

Slow Fox

Baile que ya puede resultar un poco más desconocido para algunas personas, se trata de una variante más lenta del foxtrot o fox, aparecido durante principios del siglo XX.

El slow fox es un baile que requiere una elevada técnica para llevarlo a cabo, donde se realizan pasos largos en los que se deslizan los pies sobre el suelo, junto a lentos movimientos ondulantes.

Quickstep

Este es el que, probablemente, sea el estilo de baile más movido dentro de la categoría de bailes estándar, aunque no por ello pierde la elegancia.

Formado por rápidos y marcados movimientos, responden a la música alegre que marca los pasos de este estilo surgido en la década de los años 20 en los Estados Unidos.

El quickstep es la combinación del estilo slow fox, del cual acabamos de hablar, del one-step y del charleston, precursor del actual swing.

Cuenta con algunos pases característicos, como por ejemplo los chassés (salto en el que los bailarines se desplazan y en el cual las piernas se juntan), el cuarto gira, o el paso de bloqueo.

Bailes latinos

En esta categoría se produce un cambio radical de concepto, ya que se deja de lado la cortesía y el aura de baile “noble” para dar paso a bailes poderosos, fuertes y caracterizados por la pasión y el sentimiento.

Los bailes latinos requieren de la ejecución de un tipo de movimientos mucho más marcados que en los estilos estándar, siendo muy frecuente el juego de caderas y los movimientos del tronco.

Existe, también, un poco de manga ancha a la hora de ejecutar estos pasos y ser evaluados por un jurado, por lo que, además del componente físico que requieren para ser puestos en escena, dejan lugar también a la creatividad por parte de la pareja de bailarines, aunque también se debe decir que se cuenta con una base que se habrá de respetar y cumplir en cualquier caso.

Como ocurre en el estilo estándar, nos vamos a encontrar con 5 bailes distintos que deberán ser ejecutados en cada prueba:

Rumba-bolero

Se trata de un baile con un fuerte componente romántico, formado por pasos cortos acompañados de movimientos de caderas.

Surgido a mitad del siglo XIX, es la fusión del clásico bolero español con ritmos caribeños que aportan un plus de calor y movimiento al conjunto.

Se desarrolla a un ritmo lento (teniendo en cuenta al resto de bailes latinos) y en él se debe ejecutar su paso principal, que consta de tres pequeños pasos arrastrando los pies, seguidos de una pequeña pausa.

En comparación con otros tipos de baile, la rumba-bolero es un estilo sencillo de aprender y fácil de bailar, aunque ello no le resta, en ningún caso, el atractivo de su puesta en escena.

Cha-cha-chá

Famoso baile debido a lo peculiar de su nombre. Estilo de origen cubano, aparece en los años 50 alcanzando una gran popularidad, y es el resultado de aunar elementos del característico chotis madrileño con ritmos del danzón cubano.

El cha-cha-chá que se baila en las competiciones deportivas tiene un estilo más enérgico que el que se baila en cualquier fiesta o evento “a pie de calle”, con rápidos y marcados movimientos de caderas y ejecutando pases característicos como el Hand to Hand, New York o Side Steps.

Jive

En este caso nos encontramos ante un baile latino, pero nacido en los mismísimos Estados Unidos fruto del aporte de ciudadanos afroamericanos en los años 30. Su forma de llevarlo a cabo recuerda al swing, del cual es una variante y con el que comparte algunos pasos.

Baile de estilo muy rápido y que requiere de mucha energía para ejecutarlo, tanto que ocupa el último lugar en las competiciones de baile para poder evaluar la resistencia física de los bailarines.

Pasodoble

El pasodoble tiene un origen militar, donde se empleaba para marcar un paso ligero a las tropas de infantería. Más tarde fue introducido en las corridas de toros y posteriormente se adaptaron los compases de estas melodías para componer canciones y bailarlas, momento en el cual surge el baile del pasodoble en España.

Baile sencillo y fácil de aprender, se baila en pareja frente a frente y con los cuerpos pegados. Durante su ejecución, se realiza un paso por tiempo y los bailarines permanecen cogidos de la mano en todo momento. Debido a su origen español, tiene claras influencias del flamenco en sus melodías.

Samba

La samba que se baila en las competiciones de baile aparece en los años 30, directamente derivada de la inconfundible samba brasileña, y es un baile tan técnico como enérgico.

El paso más básico y sobre el que se sustenta toda la danza es el bounce, el cual consiste en realizar un rebote constante y suavizado con las piernas, acompañados de cambios de peso con pasos rápidos.

Salsa deportiva

Llegamos a la tercera y última disciplina dentro del baile deportivo. Se trata de una mezcla de ritmos africanos y caribeños, con notas de jazz. Tiene su origen en las islas del caribe, donde los habitantes nativos de la zona fusionaron sus ritmos tribales de tambores con la música de los colonos europeos, extendiéndose, más tarde, hacia otras zonas, como los Estados Unidos, Sudamérica o Europa.

Se baila en pareja, donde la mujer apoya una mano en el hombro de su pareja masculina, y este apoya una mano en la cintura de su pareja femenina, aunque en las competiciones de baile se incluye un gran número de pasos y movimientos más, siendo el paso básico el que consta de tres pequeños pasos, uno, un paso largo; y los otros dos más cortos, siguiendo un compás de atrás – adelante.

Es el estilo de baile de más reciente incorporación dentro del baile deportivo, ya que forma parte de este elenco de estilos desde el año 2013, con motivo de su inclusión en los Juegos Mundiales de Cali.

Las competiciones de baile deportivo

Ahora que ya conocemos todos y cada uno de los diferentes bailes de los cuales se compone la disciplina del baile deportivo, es el momento de saber en qué consiste exactamente un evento de este tipo.

Como ya hemos comentado, al tratarse de una competición en la que se deben evaluar ciertos aspectos, existe una serie de normas o patrones que se han de seguir al efectuar los diferentes bailes, de forma que se homogeneiza la forma de bailar, haciendo que todos los bailarines deban realizar los mismos movimientos, y ello permite una mejor evaluación por parte de un jurado formado por jueces titulados y reconocidos dentro del mundo del baile deportivo.

Un evento de baile deportivo se divide en diferentes categorías, amateur y profesional; teniendo la categoría amateur diferentes sub-categorías en función de la edad de los participantes.

En función de la categoría, los bailarines efectúan un número de bailes diferente, existiendo competiciones de baile estándar donde se realizan sus cinco estilos; competiciones de baile latino donde se realizan sus cinco estilos también; competiciones de salsa; o competiciones combinadas donde se bailan los 10 estilos pertenecientes al estándar y latino.

Algo muy importante respecto a este estilo de baile, es que también existe una categoría para gente minusválida, y que debido a ello deben hacer vida en una silla de ruedas, pudiendo ser uno de los bailarines el que está en silla de ruedas, o los dos.