Música, concepto e historia

El concepto de música tiene muchas acepciones, pero la que más se acerca a su significado es la del arte de combinar los sonidos en una sucesión temporal. Es una de las artes más valoradas por la sociedad y es la que más presencia tiene en el desarrollo de nuestra vida diaria.

En el mundo occidental la música tiene sus raíces en la Grecia antigua donde la música aparece como un fenómeno ligado a la necesidad del hombre de comunicar sentimientos y vivencias. La música coral era el elemento básico en la educación de los jóvenes espartanos y era un elemento fundamental dentro de las tragedias griegas. Era una época en la que predominan los elementos rítmicos sobre los melódicos y la voz humana tenía una clara primacía sobre los instrumentos. Éstos eran pocos y no demasiado variados; sin embargo, se conocían ya instrumentos de viento, como la flauta de Pan, y de cuerda como las cítaras o arpas. Los griegos también fueron los primeros en imaginar, en el siglo VI a.C., un sistema de notación relativamente conciso, que utilizaba como signos los caracteres de un alfabeto arcaico, rectos, invertidos o inclinados, según respondieran al sonido natural, a un semitono o a la elevación de un cuarto de tono.

La música griega estaba hecha para perezosos ya que no se apartó de un patrón estrófico simplista, es decir: una estrofa que se repetía infinitamente sobre un ritmo y una melodía idénticas.

Otro principio fundamental de la música en la Grecia clásica, y que se ha prolongado hasta nosotros a través del gregoriano, era la indivisibilidad de los primeros tiempos. Estos significa que la unidad rítmica más pequeña de una pieza podía multiplicarse, pero no dividirse.

Los sonidos se agrupaban en pies, similares a nuestros compases; los tiempos fuertes se marcaban golpeando el suelo con el zapato (thesis), y los tiempos débiles se traducían por la elevación del zapato o de la mano (arsis). La agrupación de un cierto número de pies constituía una unidad de frase, el kolon, que correspondía a un verso entero del texto poético. Durante este periodo (IV-VI) se desarrollaron dos tipos de música la cristiana y la profana. Veamos a continuación sus aportaciones a la evolución de este arte.

La música cristiana: Los cambios producidos por el feudalismo en las sociedades también afectaron a la música. En primer lugar existía una profunda preocupación por la religión, lo que favoreció el desarrollo de la música litúrgica a partir del siglo XI y cuya máxima expresión es el canto gregoriano, una melodía, cantada al unísono, que traducía el sentimiento religioso por la propia fuerza de su elocuencia, sin apoyos armónicos ni rítmicos. Durante este periodo también se crearon los primeros sistemas de notación musical, es decir, los neumas.

Los neumas son una combinación de barras y puntos que aparece en ciertos fragmentos de los manuscritos a mediados del siglo XI y que deriva de los acentos de la escritura literaria. Las barras inclinadas corresponden a las notas agudas y los puntos a las notas graves. Estos signos no dan ninguna indicación sobre los intervalos ni la altura absoluta de los sonidos.

Con el tiempo estos sistemas se fueron perfeccionando y homogeneizando hasta derivar en el pentagrama y en las siete notas clásicas. El pentagrama de cinco líneas apareció en España en el siglo XIII.

La música profana.- Paralelamente a la música cristiana se estaba desarrollando la música profana o trovadoresca. No se poseen muestras de muchas canciones profanas de la Edad Media anteriores al siglo XI, sin embargo, el repertorio debió de ser muy abundante, a juzgar por la cantidad de edictos eclesiásticos que lo condenaban.

Los trovadores fueron los primeros poetas-músicos que adoptaron el latín como lengua común. Son hombres que han dejado de ser guerreros como sus antepasados y que han recibido la educación en abadías. Algunos de los géneros que crearon fueron las trovas, las tiradas estróficas, los rondós trovadorescos y los cantares de gesta que derivan de la letanía eclesiástica. Sus largas sucesiones de versos se cantan sobre la misma frase melódica.

A partir del siglo XII y a medida que se afirmaban y definían los modos y la música adquiría un carácter tonal, surge la polifonía, es decir, el arte de combinar sonidos distintos. Sobre una voz que sostiene la melodía se van agregando otras voces, en variaciones horizontales y verticales.

Este periodo se caracteriza porque surgen nuevas formas, se perfeccionan los sistemas de notación y se impone, en el campo religioso, la misa como la forma más importante de música litúrgica. También es una época en la que empiezan a surgir los grandes compositores como Antonio Cabezón o Palestrina.